La sismicidad de la península Ibérica

Siempre que pensamos en terremotos nos vamos automáticamente a los grandes sucesos que afectan otros lugares del planeta y solemos olvidarnos que la península Ibérica también es sísmicamente activa. La reciente crisis sísmica del mar de Alborán de 2016, el terremoto de Lorca de 2011 o, si nos remontamos un poco más en el tiempo, el destructivo terremoto de Lisboa de 1755. Todos ellos son ejemplos que nos recuerdan que, aunque normalmente nos consideramos a salvo de estos sucesos naturales potencialmente catastróficos, de vez en cuando nos vamos a ver afectados por alguno de ellos. Porque la península Ibérica también es sísmicamente activa.

terremotos_peninsula
La península Ibérica es sísmica activa aunque no siempre nos demos cuenta de ello. Mapa de localización de los epicentros de los principales terremotos que se han producido en los últimos años (IGN).

Localización tectónica de la península Ibérica

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de hablar de la tectónica de la península Ibérica es que, desde un punto de vista puramente geológico, se podría decir que España y Portugal no son Europa. Sé que es difícil de pensar porque, a diferencia de las islas Británicas, nosotros sí tenemos comunicación por tierra con el resto del continente, pero no debemos olvidar que la península Ibérica tiene una compleja historia geológica detrás. Desde que Pangea se rompió durante el Mesozoico, la mayor parte de nuestra península quedó aislada constituyendo un microcontinente propio (Iberia), mientras que la mayoría de Andalucía y Murcia se encontraban en otro microcontinente diferente (Mesomediterráneo). Ese pasado se puede apreciar muy bien si vemos un mapa tectónico del Mediterráneo Occidental, en el que podemos ver cómo la depresión del Guadalquivir es el contacto entre ambos microcontinentes, que quedaron fusionados durante la crisis de Salinidad del Messiniense, hace ya 5-6 millones de años.

tectonica_peninsula
La península Ibérica se encuentra en una región tectónicamente compleja, con varios límites de placa bordeándola y haciendo que sea relativamente activa desde el punto de vista sísmico (fuente: granadanatural.com).

En líneas generales la península Ibérica la incluimos dentro de la placa Euroasiática porque con la formación de Pirineos el microcontinente de Iberia quedó adosado a Europa. Pero en realidad todavía podemos considerarla perfectamente como una microplaca propia. Por un lado tenemos que todavía los terremotos se concentran en sus bordes, en especial en su borde norte (Pirineos) y también en su borde sur (Granada). Pero es que además, si nos fijamos bien en su geografía, podemos ver que esta se organiza de una manera muy peculiar, con una serie de sistemas montañosos orientados este-oeste que se alternan con cuencas fluviales con la misma orientación. Esta peculiar distribución a modo de acordeón es el resultado de los últimos movimientos tectónicos de la microplaca ibérica, que se vio atrapada entre África y Europa y no tuvo más remedio que plegarse. Todo el relieve ibérico es consecuencia de la tectónica de placas.

relieve_iberico
Mapa geográfico de la península Ibérica (tomado de wikipedia.org) y corte topográfico N-S de la misma en el que se aprecia cómo el relieve se puede definir como oscilante, con elevaciones que corresponden con los sistemas montañosos alternando con las depresiones que definen las principales cuencas fluviales (tomado de geoperspectivas2bachiller.blogspot.com.es).

Peligrosidad sísmica en España

La peligrosidad sísmica es la probabilidad de que un terremoto supere un valor determinado en un periodo de tiempo concreto y es un concepto muy útila para saber qué podría depararnos en un futuro. Pero para poder calcularla de manera eficaz lo ideal es tener una muestra temporal lo bastante amplia como para poder hacer extrapolaciones fiables. Por desgracia en España no la tenemos, ya que solo hay registro instrumental desde 1962. Y aunque el registro histórico sea amplio, solo es medianamente fiable a partir del Renacimiento, ya que antes el mundo árabe sí nos aporta información más o menos valiosa, no así los reinos cristianos medievales. Eso hace que la muestra temporal de la sismicidad histórica en España esté muy sesgada y sea bastante incompleta, sobre todo en cuanto a terremotos de media y baja intensidad, que da información sobre los daños, no la energía (magnitud). No obstante, en los últimos años se han desarrollado muchos trabajos que pretenden estimar la intensidad de terremotos producidos en los últimos 200-120 000 años a partir de los daños registrados en restos arqueológicos o el medio natural.

terremoto_pompeya
Durante el s. I los habitantes de Pompeya vivieron varios terremotos, algunos de relativa importancia. En esta imagen se puede ver uno de los muros de la ciudad que sufrió los daños del terremoto del año 62 y que fue reconstruido antes de que se produjera la famosa erupción (fuente: napoliunplugged.com).

Con los datos que tenemos sabemos que la península Ibérica tiene una sismicidad moderada en la que los terremotos más grandes nunca han superado la magnitud 7.6. Pero, como es evidente, no todas las zonas tienen la misma peligrosidad, ya que no todas las zonas son iguales geológicamente. Y ahí la tectónica de la microplaca Ibérica tiene mucho que decir. El SE peninsular es la región con mayor actividad sísmica y también la que tiene un mayor peligro sísmico. Según los datos que tenemos, para un periodo de retorno de 500 años se espera que en esta región se produzcan terremotos que pueden llegar a Intensidad VIII, que supondría el derrumbe parcial o graves daños en los edificios más antiguos. Eso es justo lo que ocurrió durante el terremoto de Lorca de 2011, de intensidad VII-VIII. Pero esta región no es la única con una importante actividad sísmica, ya que también en la región de Pirineos hay un peligro a tener en cuenta. En este caso, y para el mismo periodo de retorno de 500 años, se podrían tener terremotos de Intensidad VII que producirían daños graves en edificios viejos, desplome de chimeneas de mampostería y grietas en edificios. Ambas regiones son precisamente las que corresponden a los límites de la microplaca Ibérica con la placa Africana (sur) y con la placa Euroasiática (norte).

peligrosidad_sismica
Mapa de peligrosidad sísmica de España para un periodo de retorno de 500 años. Las regiones con mayor probabilidad de sufrir terremotos de gran intensidad son Granada y Murcia (IGN).

Actualmente los mapas de isosistas, que es como se llaman a los mapas de peligrosidad basados en intensidades, han sido recientemente sustituidos por mapas de peligrosidad basados en la aceleración máxima horizontal del terreno. Este parámetro es mucho más exacto y nos da además una información muy valiosa de cara a la reorganización del territorio, muy útil para Protección Civil y para calcular cuál debe ser la normativa sismoresistente del país. Con este parámetro, y utilizando un periodo de retorno de 475 años, de nuevo vemos que las dos regiones con mayor peligrosidad sísmica en la oenínsula Ibérica son el SE y Pirineos.

Aceleración del terreno
Mapa de peligrosidad sísmica para un periodo de retorno de 475 años obtenido a partir de los datos de la aceleración del terreno (IGN).

Principales terremotos del pasado

Si partimos de la afirmación de que en una región jamás habrá un terremoto mayor de los que ya se han producido en el pasado, echar un vistazo a los terremotos que sabemos que han ocurrido en la oenínsula Ibérica se vuelve una obligación. La intensidad máxima registrada en la península Ibérica es bastante grande, ya que desde 1396 (recordemos que partimos de datos muy sesgados) hemos tenido 2 terremotos de intensidad X. El más antiguo de los dos fue el terremoto de Lisboa de 1755, que todavía hoy en día es el terremoto más grande y más destructivo que ha vivido la península, ya que causó la muerte de más de 25 000 personas, el 90% de Lisboa quedó destruido y causó importantes daños en lugares tan alejados como Coria (Cáceres) o Salamanca. Casi un siglo después llegó el terremoto de Torrevieja de 1829, en el que perdieron la vida 399 personas y 2900 casas quedaron completamente destruidas. Este terremoto es especialmente importante porque tras él se ideó la primera normativa urbanística que contemplaba los terremotos (sismoresistente), aunque hoy en día ya ha caído en el olvido.

salamanca_grietas
El terremoto de Lisboa de 1755 causó múltiples daños en lugares tan alejados de su epicentro (océano Atlántico) como la ciudad de Salamanca. En su catedral hoy en día todavía se pueden ver múltiples grietas, algunas de las cuales están sostenidas por grapas de acero (imagen propia).

El último gran terremoto vivido en la península Ibérica sucedió en 1884 y tuvo una intensidad IX. Han pasado ya más de 130 años desde el terremoto de Arenas del Rey, que acabó con la vida de 750-900 personas y destruyó unas 1000 casas. Por el momento entra dentro de lo esperado desde el punto de vista probabilístico, ya que se ha estimado que en el SE peninsular (Granada, Málaga, Almería, Murcia y Alicante) se produce un terremoto de Intensidad > VIII cada 100 años, lo que indica que muy probablemente en un futuro tengamos un terremoto de esas características en las próximas décadas. Cuándo ocurrirá no lo sabemos, pero es cuestión de tiempo que llegue, y para evitar muertes innecesarias lo mejor será que al menos sepamos qué hacer ante un terremoto.

principales_terremotos
Desde 1396 se han producido en la península Ibérica 12 terremotos con una intensidad mayor a VIII (imagen propia).

2 comentarios sobre “La sismicidad de la península Ibérica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s