Análisis geoarqueológico de las tumbas medievales de El Encinar (Aldeadávila de la Ribera, Salamanca)

Como he dicho muchas veces, la ciencia sin divulgación no tiene valor, y por ello es tan importante fomentar los descubrimientos que se llevan a cabo, que no siempre carecen de implicaciones más allá de las meramente académicas. Dado que la geología no es solo estudiar «piedras», que ya hemos visto que no existen, en esta entrada pretendo resumir de una forma sencilla mi primer paper, publicado en la revista Studia Geologica Salmanticensia y centrado en un tipo de yacimiento arqueológico bastante poco estudiado: las tumbas talladas en roca. Este trabajo se llevó a cabo con técnicas geológicas que dieron un punto de vista diferente a lo que se suele hacer en arqueología, porque no podemos olvidar que la geología también se relaciona con otras ciencias.

riba_coa
Las tumbas excavadas en roca son un elemento arqueológico relativamente frecuente en algunas regiones que apenas se ha estudiado. Estas imágenes corresponden a la Tumba 1 (izquierda) y la Tumba 3 (derecha) de la necrópolis del Vale da Igreja (Azinhal), en la comarca portuguesa de Riba Coa (Martín Viso, 2007).

Introducción al mundo de las tumbas talladas en roca

Los yacimientos de tumbas talladas en roca, que puede ser muy diversa según la región donde aparecen (granito y caliza son las más habituales), son muy abundantes en la Península Ibérica, aunque en el norte algo menos que en el resto. En algunas zonas aparecen en la propia roca madre, es decir, las encontramos en el suelo, in situ si utilizamos el término correcto. Pero en otras tenemos tumbas que han sido extraídas de la roca para ser después colocadas en una posición determinada, las llamadas tumbas exentas, que pueden ser de tipo sarcófago o no. Dado que este tipo de yacimientos no suelen estar muy estudiados, aún hay un gran desconocimiento sobre ellos que llega hasta el punto de que algunos autores empiezan a cuestionarse si de verdad alojaron restos o no. Y es que, si lo pensamos bien, estos trabajos en piedra no son fáciles y debieron tardar mucho en realizarlos, por lo que tallarlas para enterramientos se convertía en algo poco viable. Otras cuestiones a discutir son acerca de la presencia de cabeza diferenciada y cuál puede ser su significado. ¿Responde a una cuestión evolutiva, estilísticas, de clase…? Lo que sí sabemos es que estas estructuras, es el mejor término que se me ocurre para definirlas, aparecen diseminadas por buena parte de la geografía ibérica, a veces constituyendo enormes necrópolis con más de 30 tumbas, aunque también tenemos yacimientos de menor entidad formados por 2, 3 o 5 tumbas aisladas (a partir de 5 ya se puede hablar de necrópolis).

necropolis_revenga
La necrópolis de Revenga se encuentra muy cerca de Quintanar de la Sierra (Burgos) y está constituida por un total de 140 sepulturas orientadas oeste-este que fueron talladas en areniscas cretácicas (fuente: turismoburgos.org).

En la región de Arribes del Duero existen numerosos yacimientos de ambos tipos. Los que yo conozco son por lo general pequeños y en ellos las tumbas están siempre talladas en granito, como no podía ser de otro modo dadas las características geológicas del oeste peninsular. De todos esos yacimientos destacan tres que conozco especialmente: los 92 sitios de la necrópolis de Riba Côa en Portugal, las tumbas aisladas del Teso de San Cristóbal (Villarino de los Aires, Salamanca) y la necrópolis El Encinar (Aldeadávila de la Ribera, Salamanca), que es el objeto de estudio del trabajo que resumo en esta entrada. En todas ellas las tumbas se pueden ver actualmente, pero hay constancia de otros tantos yacimientos que se han perdido con el tiempo, como el que debió haber en las cercanías del municipio de Corporario (hoy en día parte de Aldeadávila) y que de momento, al menos que yo sepa, no se conoce su hubicación exacta, aunque debió estar muy cerca del actual cementerio.

Tumbas antropomorfas de Villarino
Dispersas por los alrededores del teso de San Cristobal (Villarino de los Aires, Salamanca) se encuentran varias tumbas antropomorfas que, en algunos casos (derecha), han sido adaptadas para dar de bever al ganado (autor: Daniel Hernández-Barreña).

La necrópolis del Encinar, nombre con el que hemos definido el yacimiento en el que me centraré a continuación, se localiza al suroeste del municipio salmantino de Aldeadávila de la Ribera y está constituido por cinco tumbas talladas en granito, no todas ellas exentas (libres). El motivo de que hayamos optado por nombrarlo como necrópolis, a pesar del reducido número de tumbas, se debe a que a las cinco estudiadas hay que añadir otras tantas de las que se tiene constancia oral que fueron extraídas del lugar, lo que elevaría su número por encima del mínimo para considerarlo necrópolis. Pero antes de hablar de las propias tumbas es necesario hacer un resumen de las características geológicas del término municipal, ya que no podemos olvidar que el trabajo es geoarqueológico y no meramente arqueológico.

encinar_detalles
Izquierda: Imagen de una de las tumbas de la necrópolis El Encinar (Hernández Barreña et al., 2013). Derecha: Imágenes de una biotita del granito del macizo de Aldeadávila bajo el microscopio petrográfico, con luz polarizada (arriba) y con luz natural (abajo) (autor: Daniel Hernández-Barreña).

Geomorfología y geología de Aldeadávila

El relieve de Aldeadávila se puede dividir en dos grandes unidades geomorfológicas. La primera es la penillanura salmantino-zamorana, que se caracteriza por ser un relieve suave y alomado con una altitud media de 670-730 m, si bien el Pico de la Cabeza (imagen de abajo), que es el punto más alto del término municipal, asciende hasta los 776 m. La segunda unidad que encontramos son los profundos encajonamientos fluviales del río Duero y de sus afluentes, que pueden llegar a producir desniveles de más de 400 m con respecto a la penillanura, aunque lo normal es que estos sean siempre menores. La altitud del fondo de estos valles es muy variada, pero nosotros vamos a destacar la altitud de la base del río Duero curso abajo de la Presa de Aldeadávila, que es el punto más bajo del término al localizarse a tan solo 190 m sobre el nivel del mar (333 m si consideramos el río por encima de la presa). Como podemos ver todo el término municipal se encuentra a una altitud muy inferior a los 798 m de Salamanca ciudad.

pico_cabeza
El pico de la Cabeza, con sus 776 m de altitud, es el punto más alto del término de Aldeadávila de la Ribera, a pesar de lo cuál no destaca en exceso de su entorno amesetado (autor: Daniel Hernández-Barreña).

Geológicamente Aldeadávila de la Ribera se encuentra en la zona Centroibérica del macizo Ibérico, una de las unidades geológicas más importantes de la península. Los materiales que encontramos son de tres tipos fundamentalmente: rocas ígneas, representadas por los granitoides que aparecen como grandes cuerpos (macizos) o cuerpos menores aislados; rocas metamórficas de diverso grado (pelitas, esquistos y migmatitas) que pertenecen al Complejo Esquisto-Grauváquico (CEG); y una pequeña cubierta de depósitos cenozoicos que dada su escasa entidad no suelen aparecer en los mapas geológicos. De hecho, a partir de aquí consideraremos solo los dos primeros tipos de rocas, ya que estos depósitos más recientes son muy puntuales y se localizan sobretodo en el fondo de los valles y en las laderas de algunas de las lomas, como el anterior mencionado Pico de la Cabeza, cumbre del Teso de las Navas.

rocas_aldeadavila
Izquierda: Detalle del granito porfídico de la Presa de Aldeadávila, sobre el que se asienta la necrópolis del Encinar (autor: Daniel Hernández-Barreña). Derecha: Sucesión de materiales metamórficos del Complejo Esquisto-Grauváquico que bien podrían corresponder con depósitos de abanicos submarinos (turbiditas) que posteriormente han sufrido un metamorfismo de bajo a medio grado (autor: Daniel Hernández-Barreña).

La Necrópolis del Encinar

La región del Encinar, en la que se encuentra el yacimiento estudiado, está situada en la zona de contacto entre uno de los granitos que hay en Aldeadávila, un granito porfídico de dos micas (con grandes fenocristales de feldespato potásico), con una franja de materiales metamórficos del Complejo Esquisto-Grauváquico al sur que ha sido interpretada por diversos autores como un pliegue. Si somos más precisos en la localización del yacimiento, este se ubica sobre el granito y no sobre los materiales metamórficos, y dado que es esta litología en la que se tallaron las tumbas, es también en él en el que se hizo un análisis petrográfico detallado con el que se pretendió determinar si es el que las compone o no. Esto es muy importante, porque si las conclusiones indican que se trata de un granito diferente habría que buscar el origen de las tumbas fuera de la región, quizás incluso fuera de término municipal, y eso estaría indicando un importante poder económico.

aldeadavila_geologia
Mapa geológico simplificado de la hoja nº 422 (Aldeadávila de la Ribera) del MAGNA 1:50.000. En él se pueden ver los principales elementos geológicos de la zona, en especial la distribución de los materiales metamórficos y los diferentes cuerpos graníticos identificados (modificado a partir de Hernández Barreña et al., 2013).

Como ya hemos dicho se trata de un granito porfídico, es decir, con una textura particular definida por la presencia de grandes cristales de feldespato potásico (fenocristales) que resaltan sobre el resto de la roca, tal como se puede ver muy bien en la imagen de abajo. En este granito se identificaron tres facies diferentes que en realidad responden a distintos grados de alteración: el granito fresco (sin alterar), de color gris blanco; el granito alterado, de color amarillento a ocre en el que los feldespatos empiezan a transformarse en minerales arcillosos; y el granito episienitizado, de color rosa como consecuencia de una alteración hidrotermal que recibe el nombre de episienitización, que es el mismo que encontramos en Peñagorda (La Peña).

fenocristales
Imagen en detalle del granito porfídico de la presa de Aldeadávila, en la que se puede apreciar un fenocristal de feldespato de gran tamaño (autor: Daniel Hernández-Barreña).

La necrópolis se localiza en la ladera derecha de un pequeño arroyo próximo al lugar donde recientemente se ha levantado un observatorio ornitológico, destinado a estudiar y observar la importante población de buitre leonado (Gyps fulvus) que hay en Aldeadávila de la Ribera y que se alimenta de un muladar muy próximo. El terreno está dominado por una vegetación arbustiva constituida en su mayoría por retama negra (Cytisus scoparius), popularmente conocida como «escoba», y zarzamora (Rubus ulmifolius), con puntuales alcornoques (Quercus suber) sobre los que se posan habitualmente esos buitres. El hecho de que el terreno sea difícil para el cultivo, junto con la presencia de un curso fluvial cercano y que por él pase una importante ruta de peregrinaje, actualmente ocupada por la Gran Ruta de senderismo GR-14, son criterios habituales a la hora de encontrar emplazamientos de este tipo.

buitres_aldeadavila
En la región del Encinar hay un muladar y un observatorio ornitológico desde el cuál se puede observar la importante población de buitre leonado (Gyps fulvus) que hay en la zona (autor: Julián Bécares Pérez).

El yacimiento está compuesto por cinco tumbas que se encuentran muy próximas unas a otras, si bien en el yacimiento hay una tapia que separa tres al norte y dos al sur. Cuatro de las tumbas pertenecen al modelo de sarcófago, exentas y colocadas siguiendo una orientación este-oeste. Por lo general son todas rectangulares y simétricas, con los bordes rectos salvo una, que ha sido redondeada con posterioridad para adaptarla como abrevadero de ganado. El mal estado de dos de ellas impiden determinar si tuvieron o no cabeza diferenciada, que sí está presente en una de ellas, mientras que en la otra es un rasgo descartable con total seguridad. En cuanto a la quinta tumba, es única en muchos aspectos, ya que está in situ y su orientación es aproximadamente norte-sur, aunque también tiene esa forma rectangular común a todas las tumbas, simétrica y con una cabeza diferenciada muy bien preservada. El rasgo más destacado de esta última tumba es la presencia de varias fracturas que la atraviesan y que han sido cruciales para comprender el yacimiento.

encinar_esquema
Esquema de la región en la que se encuentra la necrópolis El Encinar, indicando la posición y distribución de las 5 tumbas identificadas por el momento (modificado a partir de Hernández Barreña et al., 2013)

En cuanto a las dimensiones, las cinco tumbas son muy parecidas entre ellas. La longitud del hueco es bastante homogéneo (1’74-1’79 m), pero su anchura es más variable aunque siempre mayor en la parte central del cuerpo (44-56 cm) que en la parte de cabecera (42-48 cm) o de los pies (21-40 cm). Estas características son ligeramente diferentes en la tumba más estrecha, cuya anchura máxima está en la cabecera (39 cm) y no en el cuerpo (31 cm). En cuanto al sarcófago, este se ha medido solo en las dos tumbas mejor preservadas, si bien es muy similar en ambos casos: 2 m de longitud y 76-82 cm de ancho en la parte central, que desciende a 75-76 cm en la cabecera y 60 cm en los pies. Otro rasgo destacado de dos de las cinco tumbas, que ya hemos anticipado, es la presencia de cabeza diferenciada en la parte de la cabecera, que es igual en ambos casos: rectangular, centrada y con una anchura de 18-20 cm.

tumbas_encinar
Esquema general de cómo son las cinco tumbas que componen la necrópolis El Encinar (tomado de Hernández Barreña et al., 2013).

¿Y cómo es el granito en el que están talladas las tumbas? Un análisis detallado de la textura observada a simple vista revela que es un granito porfídico muy similar al de las proximidades, ligeramente alterado y de color ocre, aunque en un par de casos se observa un granito más fresco y de color blanco, pero en ningún momento el granito rosa episienitizado. Además en todas las tumbas se pueden aprecian diaclasas, que recordamos indican un comportamiento frágil de la roca, una superficie rugosa que no parece ser antideslizante sino que más bien parece el resultado del proceso de tallado, en el que determinados cristales “saltaron” y dejaron su hueco. También se puede ver en un caso del granito fresco, más duro, muescas producidas durante el tallado.

detalle_tumbas
Izquierda: Detalle del lateral de la tumba TS-5, donde se pueden observar lo que han sido identificadas como muescas de los trabajos de tallado (Hernández Barreña et al., 2013). Derecha: Detalle del interior de la tumba TS-4, con una diaclasa atravesándola (Hernández Barreña et al., 2013).

Discusión sobre su cronología y origen cultural

El estudio de la necrópolis de El Encinar de nuevo pone de manifiesto varias cuestiones aún sin resolver del estudio de este tipo de yacimientos. El primero es la datación. El hecho de que el granito sea una roca muy agresiva con los restos orgánicos ha provocado que no quede nada para poder hacer dataciones claras, por lo que la única forma de identificar a qué época pertenecen las tumbas ha sido comparando con otros yacimientos en los que sí tenemos algún criterio relativo de datación. Dado que normalmente las tumbas de este tipo aparecen sobre asentamientos romanos y bajo iglesias parroquiales, incluso en algunas de estas últimas se pueden ver fragmentos de tumbas que han sido empleados como dinteles de puertas y ventanas, como es el caso de la Iglesia de Corporario (Aldeadávila de la Ribera), donde hay un fragmento de tumba exenta formando parte de la ventana del presbiterio (imagen de abajo). He de aclarar que esta tumba no pertenece a El Encinar sino a ese yacimiento más próximo que mencionaba antes y que al parecer no ha sobrevivido hasta nuestros días. Y volviendo a la datación, esta distribución en el tiempo indica claramente que los yacimientos de tumbas talladas en roca son anteriores a la construcción de estas iglesias, datadas en el siglo XIII (la Iglesia de Corporario es la más antigua de la zona y data de 1265), pero posteriores a la caída del Imperio Romano. Por tanto no podemos determinar con exactitud su edad, pero sí podemos descartar que no tienen un origen romano ni musulmán, ya que los primeros son anteriores y los últimos no hacían nunca tumbas en roca. Lo que no podemos determinar, dada la ausencia de ajuares o inscripciones, que nos ayuden en ese sentido, es si estas estructuras que hemos estudiado son visigóticas o no.

tumba_corpo
El reciclaje de materiales de construcción ha sido muy frecuente a lo largo de la historia. Un buen ejemplo de ello es este fragmento de tumba antropomorfa de tipo sarcófago que encontramos en la Iglesia de San Juan Bautista, en Corporario (Aldeadávila, Salamanca) (autor: Daniel Hernández-Barreña).

Conclusiones

La necrópolis del Encinar está constituida por cinco tumbas talladas exclusivamente en el granitoide en el que se asientan, de color gris con tonalidad ocre. Todo apunta a que escogieron el granito alterado por ser más fácil de trabajar que el fresco, mucho más duro, aunque este también se llegó a emplear en algunas ocasiones. En cuanto a la total ausencia de granito rosa o episienita, esto se debe a que es mucho más deleznable por su tamaño de grano tan grueso, por lo que al trabajar con ella se desmoronaría con demasiada facilidad.

facies_encinar
Imagen de las tres facies del granito estudiadas en el trabajo: granito fresco (izquierda), granito alterado (centro) y granito episienitizado (derecha), tal y como se muestran en el estudio (Hernández Barreña et al., 2013).

Todas las tumbas de la necrópolis responden a un mismo modelo de sarcófago, rectangular y con dimensiones similares, con una cabeza diferencia en algunos de los ejemplos y solo descartable en uno. Algunos rasgos texturales sugieren que el proceso de tallado fue el mismo para todas ellas, un proceso del que podemos identificar tres fases principales. En la primera fase se habría hecho el hueco, siguiendo la dirección de las fracturas presentes en el granito. Lo lógico sería pensar que se emplearon cuñas de madera para ello, una técnica muy empleada a lo largo de la historia, pero deja marcas que no han sido encontradas en el yacimiento. Una vez hecho esta parte principal se delimitarían las paredes con un tallado mediante martillos y gubias que dejaron sus marcas en la propia roca. Después de delimitar el hueco, incluida la cabeza en el caso de que exista, llegaría la segunda fase, en la que se limitaría el sarcófago para su posterior extracción, presumiblemente con las mismas técnicas empleadas para el hueco, aunque de nuevo no tenemos indicios del empleo de cuñas, pero sí de martillos y gubias o herramientas similares. En esta fase quedó la tumba in situ del yacimiento, que fue abandonada cuando descubrieron las fracturas que la atraviesan y que amenazaban con destruirla si seguían con los trabajos en ella. Por último tendríamos una tercera fase, que correspondería con la extracción del sarcófago de la roca madre para colocarlo en la necrópolis siguiendo la orientación habitual de los enterramientos funerarios cristianos: en dirección este-oeste, con la cabecera hacia poniente y los pies hacia levante.

encinar_tumba
En la necrópolis El Encinar, en Aldeadávila, encontramos tumbas de tipo sarcófago que no siempre tienen cabeza diferenciada. Eso es lo que ocurre con la tumba TS-1 (autor: Daniel Hernández-Barreña).

Bibliografía complementaria para la entrada

Martín Viso, I. (2007): “Tumbas y sociedades locales en el centro de la península en la alta edad media: el caso de la comarca de Riba Côa (Portugal)“. AyTM 14, pp. 21-47.

Esta entrada es un resumen de Hernández Barreña, D.; Alonso Gavilán, G; Bécares Pérez, J. y Martín Viso, I. (2013): Análisis geoarqueológico de las tumbas de El Encinar excavadas en el granito de Aldeadávila de la Ribera, Salamanca: contextualización y protocolo de trabajo. Studia Geologica Salmanticensia, 49 (2), p. 87-134.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s