Arribes del Duero, pasado, presente y futuro de una región peculiar

Si queremos hablar del patrimonio geológico de España es imprescindible que en nuestro viaje hagamos dos altos en el camino que son imprescindibles. Uno de ellos son los contextos geológicos españoles, que forman parte del proyecto Global Geosites y que sirven para recorrer la historia geológica de un país. El otro son geoparques de UNESCO, una iniciativa de gran importancia mundial que tuvo precisamente a España como uno de los pioneros, que todavía hoy en día, 20 años después, sigue siendo uno de los países con más geoparques. Pero en esta entrada no vamos a hablar de ningún geoparque aunque sí de un geosite de uno de nuestros contextos. Arribes del Duero es una región que conozco muy bien y que tiene una gran riqueza geológica, a pesar de que muchos pasen por ella sin saberlo. Esta zona, en la que el río Duero hace de frontera natural entre España y Portugal, podría ser en un futuro un nuevo geoparque y recientemente ha sido visitada durante el Geolodía15 de Salamanca: Asómate al impresionante balcón del Duero/Douro (Arribes del Duero).

arribes_del_duero
El encajonamiento fluvial del río Duero en Arribes en uno de los geosites reconocidos por el IGME por su belleza y su singularidad (imagen propia, tomada desde las cercanías del Mirador del Fraile, en Aldeadávila de la Ribera).

Un gran cañón fluvial

Arribes del Duero, «Los Arribes» en la zona zamorana y «Las Arribes» en la salmantina, es una región que se sitúa dentro del macizo Ibérico, una de las grandes unidades geológicas de la península. En concreto, dentro de la denominada zona Centroibérica las rocas de Arribes constituyen una estructura geológica de gran interés que conocemos como el domo del Tormes. No obstante, y a pesar de esa posición, Arribes del Duero no es un geosite de este contexto geológico sino que es uno de los más importantes de la red fluvial, rañas y relieves apalachianos del macizo Ibérico. Porque a pesar de que sus rocas sean del Paleozoico, el relueve que hoy en día vemos es mucho más moderno.

domo_del_tormes
Síntesis geológica del Domo del Tormes, con los cuerpos intrusivos clasificados según sus relaciones con las bandas de cizalla y obviando sus relaciones con los diferentes episodios de deformación varisca (González Clavijo y Díez Montes, 2008).

Arribes es un entorno formado por la incisión del río Duero en los materiales del basamento varisco. Se caracteriza por la presencia de enormes escarpes casi verticales que pueden llegar a alcanzar hasta 400 m de desnivel en algunos puntos entre la penillanura salmantino-zamorana, situada a unos 800 m de altitud, y el propio río. Este rejuvenecimiento del cauce fluvial, con un fuerte encajonamiento, que nos recuerdan más al curso joven de un río, y con aguas turbulentas con abundantes y peligrosos rápidos (hoy en día inexistentes por los embalses), supone que se pase de una altitud de 600 m (Zamora) a tan solo 120 m (La Fregeneda) en pocos kilómetros de distancia. Es decir, la pendiente media que se puede calcular en el perfil del río es tremendamente grande, de unos 4 m/km, lo que contrasta mucho con la que se aprecia tanto en la meseta como en Portugal, cuando el Duero deja atrás la zona y su perfil se asienta con una pendiente de 0.6 m/km.

duero_basin
Mapa geológico de la Cuenca Hidrográfica del Duero y perfil longitudinal del propio río, desde la Cuenca Cenozoica que define la meseta (CDB) hasta el  Bajo Duero en Portugal (DLR), pasando por la región intermedia de rejuvenecimiento que define Arribes del Duero (WCB). Imagen tomada de Anton, et al. (2012).

¿Y cómo un río fue capaz de hacer esta incisión cuando sus aguas deberían ser tranquilas, como ocurre en los tramos medios de todos los ríos? Pues lo curioso es que en realidad el Duero no es el único agente que ha trabajado en la formación de Arribes, ya que esta región es el resultado de un cúmulo de características y de momentos que implican la geología regional (tipo de rocas y presencia de fracturas o deformaciones), pero también los movimientos tectónicos de la península durante el Cenozoico y la acción de los agentes geomorfológicos. Pero antes de entrar en ello veamos las litologías que encontramos en Arribes del Duero.

Vida y muerte de un granito

Los granitoides son rocas muy resistentes a la erosión que sin embargo han podido ser excavadas en Arribes con relativa facilidad. En este caso los cuerpos graníticos reflejan muy bien lo que han sufrido hasta llegar a donde están actualmente, mostrando con claridad la evolución que el fundido experimentó «en vida». Por un lado se tienen zonas con migmatitas, rocas semifundidas que se calentaron tanto durante la orogenia Varisca que empezaron a fundir, pero no lo suficiente como para que ese fundido se separase y acabase asentándose en otro lugar. En otras palabras, las migmatitas las podríamos considerar como representantes del nacimiento de un magma, si bien representan en realidad una fase abortada de ese nacimiento. Migmatitas en Arribes hay en numerosos lugares, como son la bajada a la playa de El Rostro (Aldeadávila de la Ribera, en Salamanca), en las proximidades del cerro de San Cristóbal (Villarino de los Aires, en Salamanca) o en la parte baja del municipio de Fermoselle (Zamora).

fermoselle_migmatita
Las migmatitas son rocas que indican un metamorfismo tan elevado que ha empezado a producirse la fusión de la roca (imagen propia, obtenida de la parte baja del municipio zamorano de Fermoselle).

Las migmatitas tienen mucho interés geológico por aportarnos información acerca de ese momento de inicio de generación de un magma. Pero a veces el proceso no se ve interrumpido y congelado en el tiempo sino que continúa su evolución y la roca sí acaba por fundir del todo, generándose así un fundido que se moverá, se desplazará y se alejará de la zona en la que se formó. Es decir, en ocasiones el magma «se independiza» de sus progenitores y busca su propio sitio en el mundo. Esto es lo que encontramos en Fermoselle, donde encontramos un granito, que es sobre el que se asienta el municipio, que en su día ascendió tanto por la corteza terrestre que en la actualidad lo vemos sobre rocas metamórficas, las migmatitas que hemos mencionado antes y que lo normal es que estuvieran sobre él y no bajo él.

fermoselle_sill
El granito de Fermoselle (Zamora) se encuentra sobre migmatitas, algo inusual porque lo normal es que las rocas metamórficas estén por encima de los cuerpos graníticos y no por debajo (imagen propia).

En Arribes el mundo de los granitos es amplio y complejo, ya que no sólo encontramos ese momento de nacimiento (fusión), congelado en el tiempo como migmatitas, o la independencia (migración y emplazamiento) del fundido magmático. En Arribes también hay zonas, sobre todo en el pantano de Almendra, donde se reconocen procesos de mezcla y diferenciación de magmas, procesos que serían, por decirlo de alguna manera, la reproducción de los granitos. Y como todos ellos están actualmente cristalizados, ya no son un fundido viscoso y altamente caliente como fueron en el pasado, todos ellos han debido sufrir un proceso de enfriamiento y cristalización que supondría la muerte del magma. Aunque en el caso de los granitos la cosa no acaba aquí, ya que ellos sí pueden “resucitar” por medio de un metamorfismo intenso que los haga fundir de nuevo, dando en este caso magmas y cuerpos rocosos ligeramente diferentes por ser el material inicial también diferente.

El Complejo Esquisto Grauváquico, un océano ancestral

Cualquiera que haya visitado Arribes del Duero o viva allí sabe que, aunque los grandes riscos que dan nombre a la región son granitos, no todo lo que se ve son rocas ígneas, ya que también hay materiales metamórficos que no siempre son migmatitas. En este sentido destacan las pizarras y los esquistos, pero también hay cuarcitas, como las que se pueden encontrar en la parte alta de Vilvestre. Algunos de estos materiales están muy metamorfizados (migmatitas), pero en otros casos se pueden identificar aún estructuras sedimentarias e incluso fósiles que indican qué materiales sedimentarios fueron en su día. Actualmente se admite dentro de la comunidad geológica que estos materiales, que en su mayoría forman parte de una sucesión que recibe el nombre de complejo Esquisto-Grauváquico (de edad Precámbrico-Cámbrico), fueron en su día sedimentos turbidíticos formados en antiguos cañones submarinos profundos. Estos depósitos se caracterizan por una alternancia de arcillas y arenas, pero en Arribes lo que encontramos son rocas metamórficas, de manera que las pizarras representarían antiguas arcillas y los esquistos (llamados pizarros en la zona), podrían estar representando perfectamente lo que en su día fueron arenas. Aún hay mucho por investigar en este aspecto, pero personalmente yo sí que creo que esto puede ser así.

aldeadavila_turbidita
Ejemplo de una posible sucesión turbidítica metamorfizada en la que se aprecia una alternancia de pizarras con esquistos, que podrían haber sido en su momento arcillas y areniscas respectivamente. Esta sucesión en concreto se localiza en el término de Aldeadávila de la Ribera (imagen propia).

Algo similar, pero más moderno geológicamente hablando (480 millones de años de antigüedad), es lo que aparece en lo alto de Vilvestre. La cuarcita Armoricana, imprescindible cuando se habla de las sucesiones estratigráficas del Paleozoico Inferior y Medio, es una formación geológica de gran importancia. Se trata de antiguas arenas de playa que sufrieron durante la orogenia Varisca una metamorfismo no muy intenso que no destruyó ni sus estructuras sedimentarias ni tampoco sus huellas fósiles (icnofósiles), que incluso hoy todavía podemos reconocer con facilidad. Por desgracia en la parte española de Arribes, y al contrario de lo que encontramos en la sierra de Francia, todavía no hemos encontrado cruzianas, sin duda uno de los icnofósiles más importantes de esta formación. Pero no hemos cejado en nuestro empeño y seguimos buscándolas, así que si las hay tarde o temprano las encontraremos.

cruziana_detalle
Las cruzianas son muy habituales en la cuarcita armoricana. Esta en concreto fue encontrada en la peña de Francia, al sur de la provincia de Salamanca, y aunque todavía no se han encontrado ejemplos en la parte española de Arribes del Duero, la presencia de esta misma roca hace pensar que también dehe haberlas (imagen propia).

El origen de Arribes

Una vez vistos los principales materiales que encontramos en Arribes, hay otros de pequeña entidad que no veremos aquí, es hora de hablar de cómo se formó el encajonamiento fluvial que vemos actualmente. Pero para ello hay que explicar un poquito el contexto tectónico de la Península Ibérica durante buena parte del Fanerozoico, el eón en el que vivimos. Ya hemos visto que durante el Paleozoico, más concretamente en el Carbonífero y el Pérmico, dos grandes masas continentales (Laurusia y Gondwana) colisionaron en un gran evento orogénico que recibe el nombre de orogenia Varisca y que dio lugar a Pangea. En estas grandes colisiones es habitual que se produzca un engrosamiento de la corteza, de manera que algunas partes más profundas pueden alcanzar las condiciones de temperatura y presión necesarias para que se produzca la fusión de sus rocas, dando así a los denominados granitos anatécticos. Este tipo de granitos son los presentes en Arribes, que acabaron llegando a la superficie por la erosión que durante millones de años actuó desmantelando poco a poco todos los materiales que había sobre ellos. Y como ocurre con cuaquier cuerpo confinado a una presión determinada, cuando se ve liberado de ella puede sufrir una fuerte descompresión que cause su rotura, siendo este el origen del sistema de diaclasas que es tan habitual en cualquier granitoide.

berrocal_sistema_central
Ejemplo de un berrocal del Sistema Central, con grandes bloques graníticos erosionados y con formas a veces caprichosas (imagen propia).

En el Mesozoico Pangea se «rompió» y se formaron muchos de los actuales océanos, entre ellos el  Atlántico, y la Península Ibérica parece que estuvo sumergida bajo el océano, aunque poco a poco fue emergiendo. El motivo de esta «emersión» está en que durante el Mesozoico y el Cenozoico la península experimentó una situación tectónica complicada. África quería ir al norte y nos empujó desde el sur, pero Europa no se quería mover de su posición, por lo que la península se vio arrinconada entre las dos grandes placas. El resultado de esta situación fue la orogenia Alpina ya en el  Cenozoico, con el gran «plegamiento» de la Península Ibérica al formarse en ella los principales sistemas montañosos que tenemos en la actualidad y que se alternan con profundas depresiones, por las que discurren los principales ríos actuales (Duero, Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir).

relieve_iberico
Mapa geográfico de la Península Ibérica (tomado de wikipedia.org) y corte topográfico N-S de la misma en el que se aprecia cómo el relieve se puede definir como oscilante, con elevaciones que corresponden con los sistemas montañosos alternando con las depresiones que definen las principales cuencas fluviales (tomado de geoperspectivas2bachiller.blogspot.com.es).

Pero claro, antes de que esto ocurriese el mar había empezado a retirarse poco a poco de la península, lo que hizo que se crearan en el interior varias cuencas endorreicas (que no vierten sus aguas a ningún lado). Y en la cuenca del Duero fue lo que ocurrió hasta llegar al Neógeno. En ese momento el Duero no existía, como tampoco ninguno de los grandes ríos de la península Ibérica, sino que en su lugar teníamos un enorme lago que abarcaba prácticamente la totalidad de Castilla y León. Pero el levantamiento de la península, por culpa del empuje de África, continuó y un río empezó a abrirse paso desde el océano Atlántico, en un fenómeno que denominamos erosión remontante. Ese río no era otro que el Proto-Duero, y cuando llegó al lago ocurrió algo extraordinario.

Europe Miocene (13 Ma).jpg
Reconstrucción paleogeográfica de la región mediterránea durante el Mioceno, hace unos 12 millones de años (fuente: jan.ucc.nau.edu).

Llegado a este punto debemos regresar a la orogenia Varisca para comentar que en este evento orogénico, como en toda gran colisión continental, hubo una deformación intensa que produjo, además de la anatexia que dio lugar a los granitos anatécticos, el desarrollo de un sistema de fracturas que en este caso tienen una dirección predominante NE-SO. Muchas de estas fallas volvieron a reactivarse ya en el Cenozoico, con la orogenia Alpina, al tiempo que se formaban unas nuevas con dirección NO-SE. Dado que la naturaleza es vaga, ese río que se iba abriendo paso desde el Atlántico, al igual que muchos otros de la región, aprovechó las discontinuidades que marcan las fallas y que le facilitaban enormemente el trabajo de erosión y encajonamiento en los terrenos que se iba encontrando.

rios_fallas
La red fluvial del macizo Ibérico y las cuencas cenozoicas asociadas está marcado por un fuerte control tectónico por dos familias de fallas, unas de origen varisco y otras de origen alpino (imagen propia, creada a partir de la cartografía del mapa tectónico 1:2.000.000 de España y Portugal).

El momento crucial en la formación de Arribes llegó ya en el Cuaternario, cuando el Proto-Duero alcanzó con su erosión remontante la cuenca endorreica. Todas las aguas que estaban acumuladas en la meseta encontraron una salida al mar y, favorecido por el desnivel existente entre ambos cuerpos de agua, se inició una fase de erosión típica de un curso juvenil que dio lugar a grandes y profundos encajonamientos: Arribes del Duero. Por tanto, es gracias a esas fallas ya existentes por lo que los ríos pudieron incidir muy profundamente en un terreno formado por materiales tan duros como son los granitos, dando los escarpes que se pueden ver actualmente en prácticamente todo Arribes. Pero al tiempo que esto ocurría junto a los grandes ríos, en las partes más altas otros agentes erosivos modelaban el terreno para dar los famosos paisajes berroqueños, los resaltes topográficos que definen los “sierros”, y demás elementos destacados. ¿Y qué ocurre cuando, en lugar de tener una fractura preexistente a favor del recorrido de un río caudaloso se tiene la falla perpendicular y no mucha agua? En ese caso el río no tiene ni el poder suficiente ni la ayuda tectónica para incidir en el granito y dar algo como Arribes, pero sí puede rebasar la parte alta del granito y, cuando encuentra la falla, cambiar su curso y seguir a favor de ella. Esto es más o menos lo que tenemos en el pozo de los Humos, en Masueco, una cascada de decenas de metros que se formó porque el Río Uces encuentra en ese punto una fractura perpendicular a él y cambia su recorrido en un ángulo de aproximadamente 90º (López-Moro et al., 2005).

pozo_humos
El Pozo de los Humos es un importante salto de agua que encontramos en la región de Arribes del Duero, entre los municipios de Pereña de la Ribera y Masueco de la Ribera (imagen tomada de hotelhelmantico.com).

Estado actual de Arribes del Duero

Con la actividad humana Arribes del Duero aún no ha perdido la mayoría de sus elementos más destacados, pero sí algunos. Por ejemplo, el Duero ha dejado de ser un furioso río en el que habitaban especies catádromas como las anguilas, peces que viven en los ríos pero que se aparean en el mar y que por ello necesitan una comunicación clara y directa entre ambos medios. Desde los años 50’s y 60’s la construcción de un buen número de presas para producción hidroeléctrica en el curso fluvial han acabado con estos peces al impedirles su ciclo, del mismo modo que el Duero ha pasado a ser un río tranquilo de aguas semiestancadas.

presa_aldeadavila
La Presa de Aldeadávila es uno de los elementos turísticos no naturales más importantes de Arribes del Duero. Su central hidroeléctrica es además las más importante y su produción rivaliza con algunas centrales nucleares españolas de pequeño tamaño (imagen propia).

Por suerte no todo impacto o influencia humana es negativa, ya que estamos hablando de una región con numerosas figuras de protecciones. En 2002 fue declarado como Parque Natural de Arribes del Duero, pero anteriormente ya era Zona de Especial Protección de  Aves, Lugar de Importancia Comunitaria y es parte de la Red Natura 2000. Recientemente ha sido además declarada la Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica a la que pertenece, la más extensa de la Península Ibérica al incluir una gran cantidad de territorios de España y Portugal, como son el Lago de Sanabria o el Parque de Montesinhos. A todas estas figuras de protección natural es posible que haya que añadir en un futuro no muy lejano el de geoparque de la Red Europea de Geoparques, que como ya vimos no es una figura de protección sino un modelo de desarrollo socioeconómico. Pero para ello todavía tenemos mucho trabajo por delante y se necesita la ayuda de las administraciones locales. Espero que algún día sea una realidad.

lobo_iberico
El lobo ibérico es una de las especies protegidas más detacadas de Arribes del Duero y habita especialmente en la parte de Zamora (fuente: arainfo.org).

Bibliografía

Antonio Martínez Graña; José Ángel González Delgado; Mariano Yenes Ortega; Mmiguel López Plaza; José Luis Goy; Gaspar Alonso Gavilán; Gabriel Santos Delgado; Begoña Fernández Macarro; F. Javier López Moro; Jerónimo Jablonski; Mikel Echevarría Astorquiza y Ester Lobo Prieto (2015): “Asómate al impresionante balcón del Duero/Douro (Arribes del Duero)“. Geolodía15 de la provincia de Salamanca, Sociedad  Geológica de España.

Antón, L.; Rodés, De Vicente, G.; Pallàs, R.; García-Castellanos, G.; M. Stuart, F.; Braucher, R. & Bourlès, D. (2012): “Quantification of fluvial incision in the Duero Basin (NW Iberia) from longitudinal profile analysis and terrestrial cosmogenic nuclide concentrations“. Geomorphology 165–166, 50–61.

González Clavijo, E. y Díez Montes, A. (2008): “Procesos tardi-variscos en la Zona Centro Ibérica. Las bandas de cizalla subverticales del Domo del Tormes“. Geo-Temas, 10, 445-448.

López-Moro, F.J.; López-Plaza, M; Franco, P; Preto-Gomes, E. (2005): “El control litológico y los cursos de agua: las cascadas del Pozo de los Humos (Salamanca) y Faia da Agua Alta (Bemposta)”. En: Reunión Ibérica sobre Patrimonio Geológico Transfronterizo del Duero. Interreg III A Sec. XXI, acción 2.2, pósters. págs. 34-37.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s